viernes, 29 de agosto de 2014

CÓMO LOS FACTORES PSICOLÓGICOS AFECTAN AL CUERPO

Actualmente se mantiene la idea de que los factores psicológicos tienen un peso decisivo en el inicio y mantenimiento de cualquier trastorno orgánico, de forma que alteraciones psicológicas o conductuales pueden afectar negativamente a la condición médica.

El DSM IV establece que los factores psicológicos pueden afectar adversamente una condición médica a través de las siguientes vías:

Alterando el curso de una enfermedad (se relaciona con el hecho de que una situación psicológica adversa puede ayudar al desarrollo, mantenimiento o retraso en la curación de una enfermedad)

Interfiriendo con el tratamiento médico (por ejemplo, no siguiendo las prescripciones médicas)

Constituyendo a través de las conductas inadecuadas un factor de riesgo adicional para la salud del paciente

Precipitando o exacerbando los síntomas de una enfermedad a través de respuestas fisiológicas asociadas al estrés (como el broncoespasmo en pacientes asmáticos)

EMOCIONES Y TRASTORNOS PSICOSOMÁTICOS

Para explicar esta relación existen modelos psicofisiológicos y modelos conductuales de la salud.

Los modelos psicofisiológicos tratan de explicar la relación entre las emociones y la salud a través del mecanismo directo de acción fisiológica de las emociones y el estrés, demostrando la existencia del estrés, a través de una hiperreactividad fisiológica y en la acción sobre el sistema inmunológico.

Los modelos conductuales de la salud explican el componente emocional a través del daño directo sobre la salud por la exposición a situaciones y elementos peligrosos (alcohol, drogas, tabaco, etc), o a través de la falta de adherencia a la medicación.

La mayoría de los trastornos en los que participan las emociones y el estrés, tanto en su inicio como en su curso, son multifactoriales. La naturaleza de la mayor parte de estos trastornos es compleja, si un único factor responsable, por lo que es más apropiado hablar de factores de riesgo. Entre estos se encontrarían las emociones y el estrés y además todos los factores de riesgo interactúan entre ellos.

Entre las emociones que participan en el inicio y curso de múltiples trastornos de la salud se encuentran:

- Trastornos cardiovasculares: enfermedad coronaria, hipertensión esencial
- Trastornos respiratorios: asma bronquial, síndrome de hiperventilación
- Trastornos gastrointestinales: dipsesia funcional, úlcera péptica, síndrome de colon irritable, síndrome de intestino irritable, colitis ulcerosa, esofagitis
- Trastornos endocrinos: hipertiroidismo, hipotiriodismo, hipoglucemia, diabetes, enfermedad de Addison, Síndrome de Cushing
- Trastornos dermatológicos: prurito, hiperhidrosis, urticaria, eccema, dermatitis atópica, psoriasis, alopecia areata
- Trastornos musculares: tics, temblores musculares, contracturas, alteración de reflejos musculares, cefalea tensional, dolor miofacial, bruxismo
- Alteraciones del sistema inmunológico como cáncer, inmunodeficiencias, artritis reumatoide.

Por lo que respecta a la inhibición de las emociones, se considera una de las variables principales que afectan a la enfermedad, ya que la inhibición es un proceso activo que incrementa la activación autónoma en períodos de tiempo prolongados, interfiriendo con los procesos cognitivos implicados en la asimilación del problema y su resolución, como ocurre con la supresión de la emoción de ira y su relación con los trastornos coronarios.

INFLUENCIA DE LAS EMOCIONES EN EL ORIGEN DE LA ENFERMEDAD

La relación de la activación emocional y los trastornos coronarios es una relación causal directa, por el incremento de la reactividad cardiovascular, y la elevación de la presión arterial y la frecuencia cardíaca, produciendo un progresivo daño arterial y aterosclerosis, incrementando la vulnerabilidad al daño coronorario y precipitando trastornos como el infarto agudo de miocardio.

Por otra parte, las emociones negativas afectan a los hábitos de salud, por lo que la asociación entre ansiedad o ira y hostilidad y estilos de vida poco saludables como consumo de tabaco, patrones de sueño inadecuados, dieta alta en grasas.

EL SISTEMA INMUNE

Existe una estrecha relación entre los fenómenos conductuales y los mecanismos nerviosos, endocrinos e inmunológicos.

El estrés puede alterar algunos parámetros específicos del funcionamiento inmunológico, resultando una alteración de índole inmunosupresiva. Por ello, es muy posible que aquellos trastornos que están en relación con la actividad del sistema inmune, como el cáncer, asma y las enfermedades infecciosas, puedan estar estrechamente relacionadas con el efecto perjudicial del estrés.

EL SISTEMA INMUNE

El sistema inmune es el complejo más importante que tiene el cuerpo para defenderse de las enfermedades adquiridas. Su misión es identificar y eliminar las sustancias extrañas que entran en contacto con el organismo. Algunas de estas sustancias son los antígenos, que incluyen virus, bacterias, parásitos y hongos.

El sistema inmune está compuesto por un conjunto de células que se originan en la médula ósea y luego se concentran en órganos específicos como el timo, los órganos linfáticos periféricos (como las amígdalas), el bazo y los ganglios linfáticos. Las células más importantes del sistema inmune se llaman leucocitos o glóbulos blancos. Hay 3 categorías de leucocitos:

- Granulocitos: son la primera línea de defensa contra los antígenos

- Monocitos/macrófagos: los monocitos son una célula poco madura que reside en la corriente sanguínea, y los macrófagos son células maduras que ya están en el tejido

- Linfocitos

Dentro de los linfocitos se encuentran  los linfocitos B, que maduran en la médula ósea y segregan los anticuerpos que protegen contra las infecciones bacterianas, y los linfocitos T, que maduran en el timo y que dotan al cuerpo de la inmunidad celular contra virus, neoplasias y hongos


PSICOLOGÍA Y CÁNCER

EL CÁNCER

El cáncer es el resultado de un crecimiento descontrolado de las células del organismo. Las células cancerígenas se dividen y crecen de forma incontrolada por la alteración en el mecanismo que inhibe la reproducción celular. Ademas, son incapaces de autorregularse de forma adecuada de manera que la masa de tejido que forman no se parece a un tejido normal.

Los tumores benignos tienden a comprimir a los tejidos normales que les rodean, pero no crecen penetrando en su interior, mientras que las células de un tumor maligno penetran y se extienden por el interior de los tejidos sanos del organismo, pasando a través de la corriente sanguínea o de los canales linfáticos a otras áreas en donde se establecen nuevos tumores.

Hay cuatro tipos de tumores malignos, según el tipo de célula de la que se originó:

- Carcinomas: se forman a partir de células que recubren las superficies interiores y exteriores del organismo (piel, intestino, membrana del tracto respiratorio, urinario o gastrointestinal). Son el tipo de cáncer más frecuente

- Sarcomas: provienen de estructuras más profundas, como el cartílago de los huesos o los músculos

- Linfomas: se originan en el tejido linfático (cuello, ingle, axila)

- Leucemia: cáncer generado en el sistema sanguíneo. 

CÓMO AFECTAN LOS FACTORES COMPORTAMENTALES AL CÁNCER

Hay dos vías complementarias por las que los factores comportamentales y psicosociales afectan al cáncer:

- Conductas específicas que pueden incrementar directamente el riesgo a padecer cáncer por la exposición a carcinógenos potenciales (tabaco, alcohol, dieta, exposiciones al sol, etc) y también alterar la supervivencia cuando hay una demora en acudir al médico o una falta de adherencia al tratamiento

- Las variables emocionales, estrategias de afrontamiento y estrés, que afectan directamente a la progresión del cáncer.

CARACTERÍSTICAS PERSONALES Y CÁNCER

Las características psicológicas juegan un papel muy importante en la aparición y curso del cáncer: tiende a presentarse en individuos apocados, no agresivos e incapaces de expresar adecuadamente sus emociones.

Las personas predispuestas al cáncer se han descrito a menudo como apaciguadoras, no asertivas, altamente cooperativas, defensivas y con una gran paciente. Se trata de personas con inhibición, represión y negación de las reacciones emocionales, especialmente inhibición de las expresiones de agresividad e ira, a este tipo de caracterización psicológica se le denominó personalidad tipo C (como patrón de conducta opuesto al tipo A, predispuesto a la enfermedad coronaria).

La otra característica psicológica asociada al tipo C es la dificultad para hacer frente de forma activa a las situaciones de estrés, vinculándose a sentimientos de indefensión, desesperanza y depresión. 

CÁNCER Y SISTEMA INMUNE

El sistema inmune es un elemento crucial para el control del cáncer, ya que es capaz de identificar y destruir los agentes carcinógenos que invadan el organismo y pueden destruir los tejidos cancerosos antes de que aceleren su ritmo de reproducción celular.

La relación entre el sistema inmune y los procesos implicados en el cáncer obedecen a la teoría de la vigilancia inmunológica (Keast, 1985):  las células neoplásicas que se forman regularmente en el organismo son eliminadas de éste a través de ciertos mecanismos inmunológicos que previenen el desarrollo de las células malignas mutantes. El descenso en linfocitos T, macrófagos y células asesinas naturales (NK), especializados en destruir células tumorales, sería el factor de proliferación tumoral. 

PREVENCIÓN DEL CANCER

Prevención primaria

Conductas dirigidas a evitar los factores que inducen al desarrollo del cáncer, mediante la modificación de estilos de vida:

1. dejar de fumar
2. beber alcohol con moderación
3. proteger la piel contra el sol
4. aumentar el consumo de legumbres y vegetales
5. comer alimentos con altos componentes de vitamina A
6. Seleccionar alimentos ricos en fibra
7. Ingerir alimentos ricos en vitamina C
8. Vigilar el peso y hacer ejercicio regularmente
9. Sustituir la grasa comiendo pescado
10. Disminuir el consumo de sal, alimentos ahumados o sazonados

Prevención secundaria

Se pretende detectar el cáncer en sus etapas iniciales (detección precoz) mediante los chequeos médicos

Prevención terciaria

Consiste en la aplicación de un tratamiento efectivo dirigido al problema de un cáncer ya diagnosticado

1. Conseguir que el paciente lleve a cabo la adherencia al tratamiento
2. Adiestrar a los enfermos en técnicas de afrontamiento psicológico
3. Adiestrar al personal sanitario en la mejora de la interacción con el enfermo
4. Colaboración en la resolución de problemas como diagnóstico

TRASTORNOS GASTROINTESTINALES

El sistema gastrointestinal se relaciona estrechamente con los procesos psicofisiológicos asociados al estrés, mediado en parte por la activación del sistema nervioso autónomo. 

Actualmente se trabaja con la idea de que los factores psicosociales juegan un papel fundamental en relación con los problemas gastrointestinales, entre los que se encontrarían:

. la úlcera péptica
. Síndrome de colon rritable
. Enfermedad inflamatoria intestinal



ULCERA PÉPTICA

Consiste en la erosión de la mucosa localizada en el estómago (úlcera gástrica), en el duodeno (úlcera duodenal) o en ambos. Presumiblemente está causada por la acción de los ácidos gástricos y pepsina. La úlcera péptica se asocia con dolor en el epigastrio, que aparece varias horas después de comer y también durante el sueño. A menudo se alivia con la comida o tomando antiácidos. 

La diferencia entre la úlcera gástrica y la úlcera duodenal:

- Diferencias en la edad de comienzo y distribución de sexos: aparece antes la úlcera gástrica y es más común en los hombres

- La úlcera duodenal tiene mayor prevalencia en personas con sangre del tipo O y en personas que no secretan antígeno AB en saliva, algo que no sucede en la úlcera gástrica

- Los mecanismos fisiológicos de ambos trastornos son diferentes

- Existen diferencias respecto al estrés psicosocial: los pacientes con úlcera duodenal muestran más cambios significativos en su vida (sucesos vitales) que preceden al inicio de la enfermedad que los pacientes con úlcera gástrica, pero ambos grupos muestran un incremento significativo en el número de tales eventos precediendo al inicio o exarcebación de sus síntomas. 

SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE

Criterios diagnósticos (Drossmann, 1994)

Sintomatología recurrente o continuada al menos 3 meses:

1. Dolor abdominal que mejora con la defecación o se asocia a cambios en la frecuencia o consistencia de las deposiciones

2. Alteraciones en la defecación al menos en un 25% de las veces de 2 ó más de los siguientes síntomas:

a) Alteración en la frecuencia de las deposiciones
b) alteración en la consistencia
c) alteración en la evacuación (con dificultad, sensación de evacuación incompleta)
d) eliminación de moco
e) distensión abdominal

El Síndrome de intestino irritable es un trastorno funcional de la motilidad del tracto intestinal caracterizado por unos síntomas crónicos y recurrentes, entre los que destaca el dolor abdominal, especialmente si es antes de la defecación. 

Los síntomas son originados por un aumento de la respuesta motriz intestinal (colon) a estímulos que afectan al tracto intestinal (dieta, activación emocional, aumento de la sensibilidad visceral a estos estímulos via sistema nervioso central y autónomo). 

El Síndrome de intestino irritable presenta gran conmorbilidad con ansiedad y depresión.

TRASTORNOS INFLAMATORIOS DEL INTESTINO

La colitis ulcerosa se caracteriza por una grave inflamación de la mucosa del intestino grueso. El trastorno puede aparecer de forma aguda o lentamente. Sus síntomas son; diarrea mucosa o sanguinolenta, dolor abdominal intenso, fiebre, taquicardia y síntomas secundarios a la pérdida de fluido por la diarrea. Puede haber períodos de remisión interrumpidos por exacerbaciones. Su complicación más grave es el cáncer de colon

La enfermedad de Crhon consiste en un proceso inflamatorio necrosante que afecta primero a la mucosa y se extiende penetrando en toda la pared del intestino. Suele tener un inicio insidioso, con dolor abdominal periódico, retortijones u otras sensaciones dolorosas. A menudo se acompaña de diarrea. Si el trastorno es más grave, el individuo puede sufrir anemia, pérdida de peso y malnutrición

La exposición a acontecimientos estresantes puede precipitar la exacerbación de estos trastornos. 

TRASTORNOS RESPIRATORIOS: EL ASMA BRONQUIAL

La respiración es un fenómeno estrechamente ligado con los fenómenos psicológicos, especialmente los que implican activación autónoma (estrés o ansiedad).

Una persona cuando tiene ansiedad tiene una respiración corta y rápida (de tipo clavicular), mientras que las personas deprimidas tienen una respiración larga, profunda y fatigosa.

El asma bronquial o trastorno obstructivo reversible de las vias áereas consiste en la constricción de los bronquios, lo que produce una dificultad respiratoria por el edema bronquial, secreciones y broncoconstricción. Es una enfermedad crónica que comienza en los primeros años de vida. 

El asma es un fenómeno de hipersensibilidad de la mucosa respiratoria, y para ser considerada como tal, debe contener 3 conceptos básicos:

1. Limitación del flujo aéreo que a nivel clínico se manifiesta por paroxismos de disnea, tos y sibilancias y que a nivel fisiopatológico, responde a un estrechamiento difuso de las vias aéreas.

2. Reversibilidad de la sintomatología

3. Hiperreactividad bronquial inespecífica: incremento de la respuesta broncoconstrictora ante diversos agentes físicos, químicos o farmacológicos.

Los aspectos psicológicos del asma implican el estudio de las variables psicológicas que favorecen la inducción de crisis asmáticas y el estudio de ciertas variables disposicionales, como la ansiedad-rasgo y los estilos cognitivos o bien trastornos como la depresión y ansiedad que ejercen una influencia sobre el proceso asmático. 

SÍNDROME DE INMUNODEFICIENCIA ADQUIRIDA (SIDA)

La causa del sida se asocia al retrovirus denominado virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH), Desde el punto de vista biológico, se corresponde con un deterioro de la inmunidad celular que parece reflejarse en un descenso de los linfocitos T colaboradores/supresores. Las personas con sida suelen tener el doble de linfocitos T supresores que de linfocitos T colaboradores, mientras que en una función inmune normal, la proporción está invertida. También en personas con VIH se produce una menor actividad de las células NK y de los macrófagos.

El sida es una combinación compleja de diferentes enfermedades y síntomas como fiebre persistente o sudoración nocturna, fatiga, pérdida de peso y diarreas prolongadas. Igualmente el deterioro progresivo de la función inmunitaria se manifiesta con la aparición de neoplasias (sarcoma de Kaposi) o de infecciones oportunistas (neumonía, tuberculosis). 

Los factores estresantes pueden reactivar la seropositividad incrementando la posibilidad de ocurrencia del sida al originar una reducción de las defensas inmunológicas, por lo que las personas seropositivas tienen que fomentar competencias que incrementen su inmunocompetencia y evitar las que faciliten la inmunodepresión.

Un incremento en la vulnerabilidad del organismo en individuos seropositivos puede desempeñar un papel importante, e incluso decisivo, en la transición de un estado latente del virus a una manifestación clara de la enfermedad. En consecuencia, los estresores psicosociales y las variables emocionales negativas, en combinación con estímulos patógenos pueden estar en la causa del desarrollo de la enfermedad


ALERGIA Y PROBLEMAS DE LA PIEL

La alergia se entiende como una reacción desproporcionada del sistema de defensa del organismo ante sustancias aparentemente inocuas (como el polen o el polvo). La alergia puede estar asociada a la acción de los linfocitos B (anticuerpos) o alteraciones en el funcionamiento de los linfocitos T.

Aunque se considera que la alergia tiene un componente hereditario, se ha demostrado la importancia de los factores emocionales, existiendo una asociación entre el estrés y el brote de reacciones alérgicas en personas predispuestas.

Muchos de los trastornos de la piel, como la neurodermatitis o dermatitis atópica, urticaria, prúrito, etc pueden poseer componentes de tipo alérgico.

PRINCIPALES ALTERACIONES DE LA PIEL Y ALERGIA VINCULADOS A FACTORES PSICOLÓGICOS

Eccema (Neurodermatitis)
Lesiones crónicas de la piel caracterizadas por eritema, vesícula, edema, comezón, liquenificación, exudación

Urticaria
Erupción de placas, ronchas, dermografismo, picor, dilatación de los capilares

Psoriasis
Placas rojas generalmente amplias con escamas blancas o grisáceas, sensación de calor más que de picor. Frecuente en brazos, piernas, espaldas y cara/cuello

Alopecia areata
Pérdida parcial de cabello, generalmente en formas circulares, muchas veces como consecuencia de estrés

Rinitis alérgica
Dilatación vascular, inflamación o incremento de la secreción en la membrana de las mucosas nasales. 

DIABETES MELLITUS

La diabetes es una de las enfermedades crónicas más comunes. Se produce por una alteracion del metabolismo de la glucosa, originada a partir de una actividad insulínica deficiente.

Hay dos tipos de diabetes, y el criterio diferenciador entre ambos es la necesidad o no de aporte externo de insulina

CARACTERISTICAS DIABETES TIPO I

- Comienza en niños y adolescentes
- Falta de insulina endógena
- Deterioro pancreático: infección viral, genético
- Diabetes dependiente de insulina
- Necesidad de insulina exógena
- No hay control en principio de dieta y ejercicio
- Control por administración de insulina

CARACTERÍSTICAS DIABETES TIPO II

- Comienza en la edad adulta
- Existe insulina endógena
- Problemas en receptores de la insulina, déficit en acción de la insulina o altos niveles de glucosa plasmática
- Diabetes no dependiente de insulina
- No se necesita insulina exógena
- Control por dieta y ejercicio

EFECTOS PSICOLÓGICOS SOBRE LOS NIVELES DE GLUCOSA

En principio el estrés puede incrementar directamente los niveles de glucosa en sangre a través de las secreciones de ciertas hormonas (adrenalina, noradrenalina y acetilcolina), por lo que el estrés incide negativamente en el agravamiento de la diabetes al alterar el metabolismo de la glucosa. 

Igualmente es necesario indicar que los niños diagnosticados de diabetes requieren ayuda psicológica para afrontar su enfermedad y conseguir una adherencia al tratamiento, al igual que sus padres.

Respecto a los adultos diagnosticados de diabetes tipo II, requerirán ayuda para modificar sus hábitos de vida: alimentación, ejercicio físico, y posiblemente reducción del consumo de alcohol, que está detrás de muchos problemas de este tipo de diabetes.